En Navidad no puedo dejar de hacer las galletas speculoos de C. Felder, este año me he atrevido a decorarlas con un poco de glasa y tengo que decir que esto engancha, ya estoy pensando en profundizar en el tema, es muy entretenido y requiere paciencia, pero es muy gratificante, no me extraña la fiebre que hay con las galletas decoradas.
Estos copos de nieve fueron para regalarlos, el primer día de invierno, a los niños de la clase de mi hijo. Son de un tamaño bastante grande. ¡Lo que me costó encontrar unas bolsitas de celofán en las que entrasen!, gracias a MªDolores, que siempre lo encuentra todo. En las fotos no se aprecia bien, pero llevaban una purpurina azul turquesa preciosa.
Para hacer las galletas tenéis las instrucciones aquí. Para mi son las mejores speculoos que he hecho.
Para la glasa:
- Una clara. Yo la puse de las que venden en mercadona en botellitas, están pasteurizadas y me parecen más seguras que las frescas.
- 200gr. de azúcar glas ( comprado, no vale el azúcar glas hecho en casa).
- Purpurina alimentaria en azul.
- 60gr. de azúcar.
- Unas perlitas azules comestibles.
Instrucciones:
- Para la glasa: batir la clara un poco y añadir la mitad del azúcar glas, seguir batiendo e ir añadiendo el resto del azúcar. También le añadido unas gotas de esencia de limón. Nos tiene que quedar con una consistencia como de "pasta de dientes". Cuando tengamos esa consistencia dejaremos de añadir azúcar.
- En una manga pastelera de plástico, colocamos una boquilla fina ( la mía era la nº 3 de wilton). Si no tenemos boquilla podemos cortar la punta de la manga y nos valdrá igual. Colocamos la glasa dentro de la manga.
- En un bote mezclamos los 60gr. de azúcar con una cucharadita de la brillantina azul, cerramos y movemos para que se mezcle bien.
- Una vez bien frías las galletas podemos empezar a decorarlas. Cogemos la manga y vamos dibujando los nervios del copo de nieve. Colocamos enmedio una perlita. Espolvorear el azúcar-brillantina por encima. Dejar unos segundos y darle la vuelta con cuidado a la galleta para que caiga el azúcar sobrante. Dejar secar durante tres o cuatro horas. Entonces ya podemos envasarlas o guardarlas en una caja. Se conservan bien durante muchos días.

























